domingo, julio 3, 2022
Home > Crónicas > Sacerdotes cubanos envían carta pública a fuerzas represivas del régimen

Sacerdotes cubanos envían carta pública a fuerzas represivas del régimen

Sacerdotes cubanos envían carta pública a fuerzas represivas del régimen

«Los que firmamos esta carta somos cubanos y queremos una Cuba donde reinen la justicia la libertad y la paz» dicen los sacerdotes

Un grupo de sacerdotes cubanos, desde la isla, enviaron una carta abierta a la policía política y a la seguridad del estado para que no tomen parte en la masacre que planea la dictadura para el próximo 15 de noviembre.

Se trata de un un llamado a las fuerzas represivas del régimen para que no repriman al pueblo en las manifestaciones convocadas:

«Los que firmamos esta carta somos cubanos y queremos el bien de nuestra patria, queremos una Cuba donde reinen la justicia la libertad y la paz» dicen los laicos.

«El 11 de julio, miles de cubanos salieron a las calles con un clamor que durante muchos años fue un grito ahogado: libertad, libertad para expresarnos sin ser reprimidos, por una pluralidad política, para ser protagonistas del destino de nuestra tierra… muchos de ellos fueron golpeados, detenidos, denigrados, juzzgados y condenados duramente sin haber hecho el mal», agregan los religiosos en la misiva.

«En estos momentos el gobierno esta haciendo lo imosible para que la población desista de la manifestación pacifica.. hay un llamado masivo al enfrentamiento violento….no queremos violencia, rechazamos la orden de combate, los palos entregados en los centros de trabajo, la convocatoria a ejercicios de defensa. Si bien es cierto que ningún cubano debe levantar la mano contra su compatriota por el simple hecho de pensar distinto; mucho menos la policía, que por vocación, tiene el deber de dar un ejemplo de civismo», subrayan.

«No golpees a los manifestantes porque tanto ellos como ustedes viven entre tanta escasez y miseria. No arrestes a ningún cubano por sentirse con derecho a vivir en una Cuba de todos. Esta marcha es por ellos y por ustedes», destacan

Los sacerdotes católicos realizan este llamado ante la creciente ola de represión, el clima de terror y las continuas amenazas que vive la isla, previo a las manifestaciones del próximo lunes.

A continuación, la carta firmada por los sacerdotes Alberto Martín Sánchez, Castor Álvarez Devesa, Alberto Reyes Pías, Rolando Montes de Oca Valero, Lester Zayas Díaz, Jorge Luis Pérez Soto, Jorge Luis Gil Orta, Fernando Gálvez Luis, Kenny Fernández Delgado, Ramón Rivas, Danny Roque Gavilla, José Conrado Rodríguez Alegre y el diácono Maybgl Gómez Hernández.

A las autoridades civiles y militares.

A los miembros de la Policía Nacional Revolucionaria.

A los miembros de la Seguridad del Estado.

A todos aquellos que en estos días han sido convocados para reprimir la marcha ciudadana del 15 de noviembre.

Los que firmamos esta carta somos cubanos, sacerdotes católicos llamados a ser pastores de nuestro pueblo, que queremos sólo el bien de nuestra patria, queremos una Cuba donde reinen la justicia, la libertad y la paz.

El 11 de julio miles de cubanos salieron a las calles con un clamor que durante muchos años fue un grito ahogado: ¡Libertad! Libertad para expresarnos sin ser reprimidos, para que exista una pluralidad política, para ser protagonistas de la marcha y el destino de nuestra tierra. Muchos de ellos fueron golpeados, detenidos, denigrados. Muchos están siendo juzgados y condenados duramente sin haber hecho el mal.

En estos momentos el gobierno está haciendo lo imposible para que la población desista de la manifestación pacífica programada para el 15 de noviembre. Hay un llamado masivo al enfrentamiento violento. Hay citaciones y advertencias a muchas personas que han expresado su adhesión a esta convocatoria. Y no estamos de acuerdo con eso, no queremos violencia, rechazamos la orden de combate, los palos entregados en los centros de trabajo, las convocatorias a “ejercicios de defensa”.

Si bien es cierto que ningún cubano debe alzar la mano contra su compatriota por el solo hecho de pensar distinto, mucho menos la policía que por vocación tiene el deber de dar ejemplo de civismo a toda la población, que existe para cuidar a los ciudadanos y proteger el orden público.

No queremos volver a ver policías golpeando y maltratando a su propio pueblo. No queremos que se vuelva a derramar sangre, no queremos volver a escuchar disparos. No, porque ese no es el camino que nos llevará a la Cuba que necesitamos y que todos deseamos.

No golpees a los manifestantes porque tanto ustedes como ellos viven entre tanta escasez y miseria. No los calumnies como mercenarios, porque tanto ustedes como ellos tienen padres, madres, amigos, conocidos, que lo dieron todo por un ideal y que hoy no tienen nada. No les impidas marchar pacíficamente porque tanto ustedes como ellos quieren vivir sin miedo a decir lo que piensan, sin miedo a ser vigilados, sin miedo a “caer en desgracia”. No arrestes a ningún cubano por expresarse en paz, por soñar, por sentirse con derecho a vivir en una Cuba de todos, por sentirse con derecho a participar en su construcción.

No reprimas, esta marcha es por ellos y es por ustedes.

Cuando se escriba lo que sucedió el 15 de noviembre, sólo habrá dos alternativas: hablar de aquellos que fueron convocados a golpear y reprimir pero decidieron proteger y cuidar a sus compatriotas; o se cuente cómo golpeaste a tu hermano y cómo reprimiste a aquel que estaba reclamando lo que otros muchos añoran.

Les pedimos que sigan siempre la voz de sus conciencias, esa voz que nos dice que el camino no es ni la intolerancia ni la represión. Hazlo por Cuba, por ti, por tus hijos. Este 15N elige el respeto, el cuidado, la paz, y no aceptes ninguna invitación a la violencia.

Todos somos cubanos, todos hermanos. Demos ejemplo al mundo diciendo sí a la paz, a la libertad y al civismo.

Que la Virgen de la Caridad del Cobre, Madre y Patrona de todos los cubanos, interceda por nosotros ante su Hijo Jesucristo; Él es nuestra paz. A sus pies encomendamos los esfuerzos y anhelos de los que sueñan y trabajan por una Cuba de todos, con todos y para todos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.