sábado, julio 2, 2022
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La ‘bronca’ entre Iglesias y Errejón en sus escaños, la comidilla en el Congreso

La discusión entre ambos dirigentes se ha centrado en el método para renovar el tribunal interno en Vistalegre, según diputados de la formación que han presenciado la escena desde sus asientos

Con las relaciones totalmente rotas entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, en lo personal y en lo político a las puertas del congreso de Vistalegre II en el que medirán sus fuerzas, los focos se han dirigido hacia ellos en el arranque del pleno del Congreso, durante la tarde de este martes. Y no han defraudado a los diputados de otros grupos parlamentarios que han asegurado que apunto estuvieron de llegar a las manos. Las imágenes del circuito cerrado de la Cámara Baja rebajan las expectativas, al igual que las conclusiones de los periodistas presentes en la bancada, para quienes la conversación entre ambos dirigientes, acompañada de gesticulaciones, no ha sido más que una muestra de «nerviosismo», «cierta tensión» o un «rifirrafe». Otros niegan que la discusión haya sido acalorada. Las opiniones son contradictorias y variopintas. En la época de la posverdad, lo emocional predomina sobre lo real.

De lo que no hay duda es de que el choque de trenes que se producirá en la próxima asamblea ciudadana del partido viene acompañado de una ruptura entre el líder de Podemos y su número dos. Los puentes para el entendimiento entre los sectores que encabezan vienen dinamitándose desde hace meses, coincidiendo con las dimisiones en masa de los consejeros errejonistas en Madrid para forzar la caída del exsecretario general y la creación de una gestora. En las últimas semanas la tensión ha escalado y el tono de los reproches tocó techo esta mañana, después de que el equipo técnico que organiza el congreso, con representantes de las tres principales corrientes, no llegase a un acuerdo sobre el sistema para renovar el tribunal interno, la denominada comisión de garantías.

La discusión enrte Iglesias y Errejón se ha centrado precisamente en este desacuerdo, según diputados de la formación que han presenciado desde las filas superiores la supuesta «bronca». Desde el sector errejonista se acusa directamente al secretario de Organización, Pablo Echenique, de romper unilateralmente las negociaciones y dejar la decisión de la renovación de este órgano en manos de los miembros de la propia comisión de garantías. La portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, calificó la actitud del dirigente aragonés, que forma parte de dicho equipo técnico, como un «golpe burocrático».

El plazo para buscar un pacto previo al congreso se cierre la noche de este miércoles. Desde ningún equipo, incluido el anticapitalista liderado por el eurodiputado Miguel Urbán, confían en que se alcance un pacto in extremis, aunque en público no cierren la puerta a esta posiblidad para evitar asumir la responsabilidad. Mientras tanto, la maquinaria de campaña está ya engrasada, se perfilan las listas de candidatos y se rehacen los discursos para marcar perfil propio. Coincidiendo con la artificial polémica de esta tarde, el eurodiputado ha publicado un elocuente tuit: «Nuestra apuesta: que Podemos sea un foco de racionalidad frente al desastre al que nos conducen las élites. No decepcionemos a nuestra gente».

El portavoz parlamentario ha optado por abandonar el Hemiciclo casi dos horas después del inicio de la sesión, para zanjar ante los medios y ante los suyos, a través de las redes sociales, el asunto. «A veces discutimos con pasión, pero no nos peleamos. Seguiremos trabajando juntos», afirmaba. La prioridad en estos momentos del secretario general y el secretario político no parece que sean los decretos ley del Gobierno a discusión hoy en la cámara, sino el congreso interno que determinará quién marca el rumbo de la formación durante los próximos tres años y quién toma el control de los cargos orgánicos.

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