Jeffry Batista: el arte de conmover desde la verdad
Jeffry Batista no interpreta personajes: los habita. Con cada rol, este actor y cantante cubano pone a prueba su sensibilidad, su disciplina actoral y, sobre todo, su valentía. Es de esos artistas que no teme asumir riesgos. Su rostro es reconocido por una generación de cubanos dentro y fuera de la isla, y su carrera —aunque todavía en desarrollo— está repleta de pasos firmes y apuestas intensas que lo colocan como una figura de notable proyección en el teatro, la televisión y el cine.

Con más de 835 mil seguidores en Instagram, Jeffry Batista no es simplemente un rostro popular en redes: es una voz artística que representa el empuje de una nueva ola de actores cubanos formados en la diáspora, forjados en escenarios exigentes como los de Miami y decididos a dejar una huella con cada proyecto.
Un actor con formación y propósito
Jeffry es egresado del prestigioso Teatro Prometeo, una institución académica de gran relevancia para el teatro hispano en Estados Unidos. Allí cimentó una técnica actoral sólida que le permitió explorar registros complejos, y asumir desafíos tanto clásicos como contemporáneos. Su formación se traduce en un dominio escénico evidente, visible en obras como Cacería —una adaptación inspirada en The Crucible de Arthur Miller—, La novicia rebelde y Las aventuras de Don Quijote. Desde temprano, sus elecciones dejaron claro que no se interesaba por papeles fáciles, sino por aquellos que lo retaran emocional e intelectualmente.
En un escenario donde muchos actores jóvenes buscan la fama rápida, Batista ha elegido otro camino: el de la profundidad artística.
La apuesta por el microteatro y los monólogos
Uno de los momentos más impactantes de su carrera ha sido su interpretación del monólogo ¡Quiero vivir!, una pieza escrita por Gonzalo Rodríguez específicamente para él. La obra, presentada en el formato de Microteatro en Miami en 2017, es un retrato crudo y conmovedor de Gabriel, un artista travesti que vive la angustia del amor oculto, el rechazo y la soledad.
En palabras del propio director: “Gabriel lo busca en vano entre el público durante la función y, al no encontrarlo, le cuenta al público sus experiencias entre canción y canción”. Esta estructura dramatúrgica rompe la cuarta pared y convierte al espectador en confidente. El resultado es una experiencia emotiva e inolvidable, donde Batista canta, interpreta y desnuda el alma de su personaje ante una audiencia que no puede permanecer indiferente.
El éxito de ¡Quiero vivir! no solo consolidó a Jeffry como un actor de enorme potencia emocional, sino también como una figura capaz de canalizar las narrativas LGBTQ+ con respeto, humanidad y fuerza escénica. Su interpretación recibió elogios por parte de la crítica y el público, y muchos coincidieron en que ese monólogo fue un parteaguas en su carrera.
De la televisión local al corazón del público
Antes de que su nombre se asociara a proyectos de teatro de autor, Jeffry Batista ya era conocido por su participación en TNT3, un programa del canal América TeVe donde se desempeñó como actor y cantante. Con el paso del tiempo, su carisma y profesionalismo lo llevaron a un hito impensable: sustituir al presentador Carlos Otero, quien había liderado el programa por más de 15 años.
Este relevo generacional no pasó desapercibido. Batista logró conectar con la audiencia cubana en la Florida, y ganó el respeto de un público que inicialmente lo veía como “el nuevo”, pero que terminó viéndolo como “el suyo”. Supo equilibrar el entretenimiento con el contenido, y aunque su camino televisivo ha tenido distintas etapas, lo cierto es que aquel paso por América TeVe consolidó su perfil mediático.
En ese sentido, Jeffry es un artista completo: canta, actúa, improvisa, comunica. Tiene el don del timing, la presencia escénica y una energía magnética que trasciende formatos.
En el cine: pasos firmes en historias contundentes
El cine también ha sido un terreno fértil para Batista. Su participación en películas como Plantados (2021), Critical Thinking (2020), Mi Familia Perfecta (2018) y Al otro lado del muro lo ha expuesto a narrativas que abordan temas de fuerte contenido social, histórico y emocional.
En Plantados, dirigida por Lilo Vilaplana, se cuenta la historia de los presos políticos en Cuba. Es una película de denuncia y memoria, donde cada personaje representa una verdad silenciada. El filme le dio a Jeffry la oportunidad de trabajar con un elenco de alto nivel y reafirmó su compromiso con el arte que tiene algo que decir.
En Critical Thinking, dirigida por John Leguizamo, la mirada se posa sobre jóvenes que, a través del ajedrez, encuentran una salida a contextos adversos. Aunque su participación no es protagónica, el solo hecho de estar en una producción estadounidense de este calibre ya habla de su proyección internacional.
En el teatro actual: una comedia de culto
En la actualidad, Batista forma parte del elenco de la obra “Los pájaros tirándole a la escopeta”, basada en la popular película homónima de 1984. La puesta en escena reúne a nombres icónicos como Alberto Pujol, Susana Pérez, Carlos Cruz, Jeny Rodríguez y Yusnel Suárez (quien también dirige).
La obra mezcla humor costumbrista, crítica social y nostalgia, ingredientes que conectan de forma directa con la comunidad cubana en Miami. Jeffry aporta frescura al reparto, encarnando con soltura un personaje que refleja tanto las tensiones generacionales como las contradicciones del cubano de hoy.
Su presencia en este montaje evidencia una versatilidad envidiable: pasa del drama más profundo al humor popular sin perder credibilidad, sin dejar de ser él mismo.
Una presencia digital con alma artística
En redes sociales, Jeffry Batista ha logrado algo difícil: tener alcance sin perder profundidad. Su cuenta de Instagram, con más de 835 mil seguidores, es una ventana a su vida profesional, pero también una plataforma creativa donde comparte escenas cómicas, reflexiones y colaboraciones con otras figuras del medio.
Entre sus colaboraciones más populares están los videos junto a Rachel Cruz, actriz con la que comparte una química natural y una afinidad humorística que genera miles de reacciones y comentarios. Juntos han creado un lenguaje propio que el público ha adoptado como suyo.
Más allá del entretenimiento, Jeffry utiliza sus redes para visibilizar su trabajo actoral, promover el teatro y dialogar con su comunidad desde la honestidad.
Un artista en plena expansión
Jeffry Batista pertenece a esa generación de artistas cubanos que no esperan que el arte “les pase”, sino que lo provocan. Su historia está marcada por decisiones valientes, trabajos que exigen entrega emocional y una vocación artística que no se deja encasillar.
Ha transitado la televisión, el teatro y el cine con la misma intensidad con la que defiende sus personajes. Desde Gabriel en ¡Quiero vivir! hasta sus apariciones en dramas históricos y comedias teatrales, Batista ha sabido construir una carrera con identidad propia.
Hoy, es uno de los rostros más interesantes del panorama cultural hispano en Miami, y su futuro parece tan fértil como prometedor. No sería descabellado imaginarlo protagonizando una serie importante, llevando una obra a Broadway o dirigiendo sus propios proyectos.
Jeffry Batista no es simplemente un actor que interpreta papeles. Es un artista que pone el cuerpo y el alma en cada historia. Y esa entrega —esa forma de mirar el arte como un acto de honestidad— es lo que lo convierte en una figura digna de atención, respeto y aplauso.
FACEBOOK: Jeffry Batista
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FOTOS: Yusnel Suarez
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DISEÑO COVER: León Fernández™
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COORDINACION: José Ferrer / Grupo Leferas™
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