viernes, diciembre 2, 2022
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Guerra entre narcos termina con al menos 60 muertos en una cárcel brasileña

La masacre se debió a una reyerta entre facciones rivales de presos, citó la emisora Radio Tiradentes al secretario de Seguridad Pública del estado de Amazonas, Sérgio Fontes

Una reyerta entre dos clanes rivales en una cárcel de Manaos, capital del estado de Amazonas, terminó este lunes en masacre, con al menos sesenta muertos, un suceso que dejó patente la guerra por el control de las cárceles en Brasil.

La sublevación comenzó en el Complejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj) la tarde del domingo, cuando miembros de Familia do Norte (FDN), que mantienen el control sobre la prisión, inició una disputa con integrantes del Primer Comando de la Capital (PCC), que mantiene el poder en la región de Sao Paulo.

La mayoría de los asesinados son integrantes del PCC, a quien la FND quiso mandar un «recado» sobre su poder en la región, según informó hoy el secretario de Seguridad Pública del estado, Sergio Fontes, en una rueda de prensa.

«Sólo hubo muertes en un lado. La FDN masacró a los supuestos integrantes del PCC y algún que otro preso. No hubo contrapartida de la otra facción», precisó.

Para el secretario, la «masacre» fue «un capítulo más de la guerra silenciosa» que el narcotráfico impone en Brasil y que, a su juicio, «no puede ser enfrentada tan solo por los estados».

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En la lista de tragedias carcelarias, sin embargo, sobresale la que hace 24 años tuvo en una Casa de Detención de Sao Paulo, popularmente conocida como Carandiru, en la que murieron 111 reclusos, la mayoría a manos de la policía durante una invasión al presidio tras un motín.

«Infelizmente estamos delante de la mayor y más horrible masacre en los presidios de Brasil», aseguró Epitácio Almeida, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) en Amazonas, quien coordinó las negociaciones con los presos y trabajó por la liberación de 12 funcionarios que habían sido hechos rehenes.

El secretario de Seguridad Pública resaltó que la reyerta en el complejo penitenciario de Manaos es una muestra de la «guerra» que las facciones criminales han iniciado en busca de su «espacio» a nivel nacional, tanto dentro como fuera de los presidios.

La tensión se ha intensificado en algunas cárceles de Brasil tras la ruptura el pasado año entre el PCC y el poderoso Comando Vermelho, una banda criminal que controla el tráfico de drogas en Río de Janeiro y que es aliada de la Familia do Norte en la región de Amazonía.

La disputa entre ambos comandos dejó decenas de víctimas en 2016. Tan sólo en octubre ocho presos murieron en una cárcel del estado de Rondonia tras una pelea entre miembros del CV y el PCC, apenas un día después de que otra reyerta entre las dos bandas dejara diez víctimas mortales en un centro penitenciario de Roraima.

«Esas organizaciones se alimentan principalmente del narcotráfico. Sus peleas por intereses acabaron en tragedia. Infelizmente eso ya ocurre en otros estados», añadió el secretario.

El Ministerio de Justicia de Brasil se puso a disposición de las autoridades de Amazonas para resolver la situación en el presidio y llegó a ofrecer la ayuda de la Fuerza Nacional antes de que la rebelión fuera sofocada.

El titular de la cartera, Alexandre de Moraes, ya había alertado el pasado octubre que la disputa entre facciones podría generar conflictos fuera y dentro de los presidios.

FUENTE: EFE

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