lunes, julio 4, 2022
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El enfrentamiento entre Trump y la prensa se agrava

La Casa Blanca excluye a la cadena CNN, los diarios Los Angeles Times y The New York Times, y los sitios digitales Politico y BuzzFeed de participar en una rueda de prensa

Dos horas después de que el presidente Donald J. Trump volvió a atacar a “la prensa falsa” durante una conferencia conservadora, la Casa Banca impidió el viernes a cinco medios de comunicación asistir a una rueda de prensa en la oficina de su portavoz de la Oficina Oval.

Según Trump, el problema se encuentra en las fuentes confidenciales las cuales, en su, opinión no debían ser usadas en artículos noticiosos. “Ellos inventan las historias y sus fuentes. No debieran ser autorizados a usar una fuente a menos que la citen por nombre. Que pongan el nombre”, dijo el mandatario en la reunión anual del grupo de cabildeo conservador Political Action Conference.

“Hace unos días dije que la ‘prensa falsa’ es el ‘enemigo del pueblo’. Pues vuelvo a decirlo, es el enemigo del pueblo porque no tiene fuentes. No representan al pueblo y vamos a hacer algo al respeto”, subrayó Trump, en medio de los aplausos atronadores de la audiencia.

El Presidente no amplió el tema ni mencionó los medios de comunicaron que tenía en mente, pero sus declaraciones se insertan en una ola de críticas que la Casa Blanca ha lanzado en las últimas semanas, entre las que ha estado calificar a la prensa de “partido de oposición”, entre otras razones –aseguran- porque muchos artículos noticiosos están sustentados en fuentes anónimas.

De hecho, la mayoría de las grandes noticias que han salido de la mansión ejecutiva están basadas filtraciones anónimas que han molestado de sobremanera al Presidente, señaló la agencia de noticias Associated Press. Trump también acusó al FBI en su cuenta Twitter, de ser incapaz de descubrir las fuentes que filtran informaciones, “ni siquiera dentro de la agencia”.

Tras el discurso de Trump, la cadena CNN, los diarios Los Angeles Times y The New York Times, y los sitios digitales Politico y BuzzFeed fueron impedidos de presenciar una rueda de prensa en la oficina del portavoz presidencial, Sean Spicer. “Hemos discutido esto hace unos días, no hay necesidad de hacer una rueda de prensa con todo [el cuerpo de corresponsales de la Casa Blanca] sino que usamos un pool [grupo pequeño]. Es una decisión mía”, dijo Spicer después que los medios de comunicación protestaron. En el angosto despacho de Spicer hubo espacio para incluir, además del pool -normalmente formado por un medio escrito y otro televisivo- al diario The Washington Times, las cadenas ABC, CBS, NBC y Fox, así como One America News Network y el sitio Breitbart News, que fuera dirigido hasta noviembre pasado por el actual asesor político del presidente, Steven Bannon.

“Esto es un hecho inaceptable por parte de la Casa Blanca de Trump. Al parecer. esta es la forma en como ellos responden cuando se informa de los hechos que no les gusta. De todos modos, seguiremos informando”, dijo CNN en un comunicado. La agencia Associated Press decidió no participar en la rueda de prensa en el despacho de Spicer, porque la organización informativa “cree que el público debe tener el máximo acceso posible al Presidente”, indicó en otro comunicado la directora de relaciones con la prensa de la agencia, Lauren Easton.

La revista Time y el diario USA Today también declinaron participar a la luz de los hechos.

El diario The Wall Street Journal, que participó en el encuentro, enfatizó en un comunicado que no volverá a hacerlo mientras se mantengan las condiciones actuales y el editor de The Washington Post, Martin Baron, fue diáfano al decir que la administración se encuentra “en un rumbo antidemocrático”.

Sobre el tapete se encuentra la Primera Enmienda de la Constitución, que aboga por la libertad de expresión, y que ha sido el gran argumento de los medios de comunicación en esta controversia con el poder ejecutivo. Anticipándose a las críticas, en el discurso por la mañana en el cónclave conservador, Trump dejó clara su postura: “Dicen que no los podemos criticar por la Primera Enmienda. Pero yo amo la Primera Enmienda, nadie ama más a la Primera Enmienda que yo”.

Esta controversia ha estallado por una investigación de The New York Times, que afirma, basándose en fuentes anónimas, que el 15 de febrero el jefe de despacho del Presidente, Reince Priebus, habría pedido al FBI que desechara una investigación sobre los nexos de miembros de la campaña presidencial con Rusia. Priebus negó la acusación, pero el director del FBI, James Comey, si bien cree que la noticia no es verdadera, se deslindó del caso e informó a Priebus que no veía necesidad de emitir un desmentido.

En la rueda de prensa restricta en el despacho de Spicer, el portavoz presidencial manifestó cierta preocupación sobre el tema, según un relato del encuentro al que tuvo acceso DIARIO LAS AMÉRICAS, cuando le preguntaron por su reacción a la posible existencia de una fuente anónima dentro del FBI. “Es preocupante. Cuando el FBI o alguien del mundo de inteligencia o, francamente, en el Gobierno, a quien se le ha confiado información clasificada y de seguridad nacional, la comparte ampliamente, no deja de ser preocupante”, afirmó.

Por otro lado, el portavoz defendió su decisión de restringir la presencia de los medios de comunicación en la rueda de prensa. En su opinión, no hay nada de extraordinario en un encuentro ampliado con la prensa sin cámaras presentes.

Spicer conversó anteriormente con miembros de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca sobre que no era necesario llevar a cabo ruedas de prensa diarias. “Solo quiero garantizar de que se emita el mensaje del Presidente”, según una transcripción del encuentro.

La conversación derivó entonces en un debate, donde Sean intentó establecer la diferencia entra la prensa que cita fuentes anónimas y funcionarios de la Casa Blanca que hablan en el background (sin ser citados por nombre pero autorizados para hacerlo). “Hay una gran diferencia entre hacer alegaciones serias y que la prensa diga: ‘tenemos cinco fuentes anónimas que dicen lo contrario’. Creo que hay un punto en que se impone la obligación, si van hacer una alegación seria y nosotros estamos dispuestos de contestar abiertamente, [la prensa] debe revelar quien lo dijo”, enfatizó Spicer.

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