A sólo tres meses y medio del fin de su mandato, el secretario general de la ONU dio a entender que no tiene ya muchas esperanzas de lograr avances, aunque dejó claro que seguirá intentándolo «hasta el último día»
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reconoció este miércoles que «nunca había visto una tensión tan alta en la península de Corea» y urgió al Consejo de Seguridad a tomar medidas para tratar de detener las «provocaciones» de Pyongyang.
«Es muy importante que el Consejo de Seguridad de la ONU esté unido y tome acciones urgentes para impedir más acciones provocadoras de Corea del Norte y tratar de tomar las medidas necesarias para enviar un mensaje claro a las autoridades» del país, dijo Ban en una conferencia de prensa.
El diplomático sudcoreano, que a final de año dejará Naciones Unidas, recordó que lleva mucho tiempo ocupándose de este asunto y lamentó que ninguna de sus iniciativas para normalizar la situación en la península coreana se haya podido materializar.
A sólo tres meses y medio del fin de su mandato, Ban dio a entender que no tiene ya muchas esperanzas de lograr avances, aunque dejó claro que seguirá intentándolo «hasta el último día».
Preguntado por la posibilidad de viajar a Corea del Norte, el jefe de la ONU dijo que en este momento no tiene planes de emprender «ninguna iniciativa».
Estados Unidos está negociando con China y otros miembros del Consejo de Seguridad una resolución con nuevas medidas en respuesta a los últimos ensayos con misiles norcoreanos y, sobre todo, a la prueba nuclear que llevó a cabo la semana pasada.
Las potencias occidentales del Consejo han defendido en los últimos días la necesidad de aprobar nuevas sanciones contra Pyongyang, que se sumarían a los duros castigos que ya se impusieron desde Naciones Unidas a raíz de otro ensayo nuclear a comienzos de año.