lunes, febrero 26, 2024
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Sergio George, el hombre detrás de la frase de Marc Anthony

Sergio George, el hombre detrás de la frase de Marc Anthony

El productor musical conversa sobre su libro autobiográfico, ¡Ataca Sergio! Inquebrantable, en el que narra cómo “renació” y debate sobre el futuro de la salsa

Muchos habrán escuchado a Marc Anthony decir la frase “¡Ataca Sergio!” en sus canciones, pero quizás desconocen que al cantante se le ocurrió decirla por primera vez hace unas tres décadas mientras grababa una canción.

“La frase nació de Marc Anthony en un estudio de grabación hace más o menos 30 años. En una sección de la canción, siempre que el bailador está que quiere hacer más pasos y la música está llegando al punto tope de la canción, ahí el arreglo musical dice como un grito de guerra ¡Ataca Sergio! Así fue como pasó, él lo inventó. Continuaba diciéndolo y diciéndolo y nadie decía nada, hasta que hace como cinco años la frase agarró mucha fuerza Si uno escucha las grabaciones, lo dice máximo tres veces”, contó Sergio George a Diario Las Americas.

Precisamente, el pianista, compositor, arreglista y productor musical quiso titular su libro autobiográfico con esa frase.

En las páginas de ¡Ataca Sergio! Inquebrantable el productor narra sus vivencias, entre ellas el accidente que casi le cuesta la vida.

En 2008 sobrevivió el impacto de frente de un vehículo cuya conductora dirigía ebria y no respeto la luz roja. George reconoce que ese día “renació” con un nuevo propósito. Tuvo que enfrentar el temor de que tal vez no volvería a tocar piano y de tener que replantearse su futuro laboral. Pero algo sí tenía seguro: el éxito le esperaba.

“Ella se mató. A los niños, que tenían como cuatro años, los sacaron en helicóptero, casi mueren. Y sobreviví. Yo me dije: podría tener en el baúl del carro una maleta con 1 millón de dólares y no me salva la vida. Me salvó Dios. Alguien me quiso aquí en este mundo para hacer algo. Entonces, me enfoqué, al igual que Celia, en dejar un legado”, contó.

“Mi cirujano me dijo: voy a tratar de salvar tu muñeca, porque está rota como en 20 pedazos. Entonces, me dije: que sea lo de Dios quiera. Si no es música, haré otra cosa, de pronto seré mánager de artistas. Pero voy a tener éxito, no voy a fracasar en lo que emprenda. Tuve fe de que Dios no me iba a dejar solo en la calle”.

Uno de los motivos por el que quiso contar su historia fue también para hablar de la salsa hoy en día. De hecho, uno de los capítulos lleva por título Mataron la salsa. Sin embargo, asegura que ya hay artistas urbanos que están apostando por rescatar el género.

“Ya está pasando. Por eso quise sacar el libro rápido. Hay muchos artistas urbanos que escucharon lo que hice con Lenny Tavarez que dijeron Lenny suena bien. Entonces ya Myke Towers sacó una canción conmigo, que es número uno global y suena muy bien. Y Yankee sacó Bonita, que también tiene un toque tropical, como que no es reguetón. Jay Wheeler también. Ahora muchos están diciendo: creo que mi voz en salsa no sonaría mal, que de pronto estaban un poco intimidados pensando que no son Marc Anthony y no quieren hacer el ridículo cantando salsa. Pero si hacen suyo el tema, va a sonar bien. Y me están llamando muchos artistas para hacer este invento mío de lo urbano con la salsa”, expuso.

En cuanto al estigma que existe sobre si un exponente de reguetón en realidad posee dotes de canto o solo se vale de la tecnología, comentó:

“Me pasó una cosa con Lenny, que teniendo música se le puso autotune, pero en frente de mí cantó sin autotune y sonaba exactamente igual. Entonces cuando se le pone la música como que los eleva a otro nivel que quizás no han ido, porque el reguetón tiene un acorde. Pero aquí hace falta poner musicalidad, hace falta cantar entonado y se enfocan más en estar entonados y saber qué cantan. Mike también cantó súper entonado con la música detrás. Se están esforzando para hacerlo bien, eso ya se está viendo. Son cantantes talentosos, sí lo son”.

“No los culpo, porque es una música [el reguetón] que cualquiera puede cantar. No hay que ser cantante. Por eso también, en gran parte, esa música pegó. Pero también te hace un poco vago, no porque lo seas, sino porque no requiere tanto”.

Otra vivencia que plasma en su libro es la de haber grabado con Celia Cruz su último disco, a pedido de ella.

“Ella me dijo: Sergio, me muero en cuestión de semanas, meses, no lo sé, pero es muy inminente. Lo que tengo es un cáncer terminal y quiero dejar este legado. Y yo le tenía un cariño, pero estaba la presión de que ella no tenía memoria. Entramos al estudio. Celia se aprendía la línea y cantaba línea por línea, o sea, mientras yo le cantaba la línea, la cantaba ella. Era un disco de ocho o nueve canciones. Y se logró con mucho amor y muchas lágrimas por saber que se iba a morir en cuestión de semanas o meses”, recordó.

A la pregunta de cómo define una buena canción o un tema exitoso, contestó:

“Que le pegue a diferentes edades, culturas y nacionalidades, porque cuando uno logra hacer eso, entonces tocaste en el punto perfecto, porque no a todos les puede gustar tu música. Pero cuando tocas esa fibra de todo latino en el mundo entero, de todas las edades, porque hay diferentes gustos y no todos escuchan reguetón. Pero cuando logras hacer un sonido que toque a todo latino, eso es calidad”.

El ganador de múltiples Latin Grammy explicó por qué define en su libro La negra tiene tumbao como su mejor canción.

“Yo diría por la experiencia de grabarla con Celia Cruz, cuando ya estaba a punto de retirarse por su enfermedad. Y me dijo que quería que yo fuera el productor de su último disco. Y la última canción de ese disco era un invento rarísimo que nunca había hecho en su vida. Celia confió en mí para convencerla de hace ese invento raro con un rapero”, contó.

Por WILMA HERNÁNDEZ

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