El designado gobernante cubano cuestionó en una reunión del ministerio de Comercio Interior «por qué no hacemos lo que hace el sector no estatal» en lo referente a la gastronomía, el comercio y los servicios en la Isla
El designado gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, admitió este martes que las fórmulas del sector privado para resolver sus problemas endémicos, como la ineficiencia, la mala atención al público o el robo de recursos, debería ser imitados por los comercios, restaurantes y servicios estatales de la Isla.
De acuerdo con un reporte de Diario de Cuba, Díaz-Canel se preguntó «por qué no hacemos lo que hace el sector no estatal» durante su asistencia a la presentación del balance del año 2018 y las proyecciones para 2019 del ministerio de Comercio Interior (MINCIN) cubano.
En sus declaraciones, recogidas por la agencia estatal ACN, el gobernante cuestionó que «lo estatal no puede ser lo más feo» y exigió orden, armonía y limpieza en los establecimientos comerciales públicos, superados en estos aspectos por los nuevos negocios privados surgidos en la última década.
El MINCIN, que gestiona 26 actividades comerciales con un total de 158.000 trabajadores, acumuló en 2018 numerosos problemas, desde resultados negativos e impagos de los comercios estatales o la falta de un mercado mayorista hasta «indisciplinas y violaciones».
Díaz-Canel apuntó directamente a la corrupción de funcionarios que presuntamente llevan a cabo hurtos de materiales y productos, lo que influye negativamente en la productividad, y reiteró que «el presupuesto del Estado no se usará para pagar robos», refirió Diario de Cuba.
La crisis generalizada de desabastecimiento que golpea a la Isla ha provocado que muchos de los empleados del sector estatal busquen allí donde laboran las «ventajas» que les permitan obtener los recursos o el financiamiento al que no pueden acceder a través de su salario, pagado en una moneda nacional totalmente devaluada.
No obstante, el gobernante instó a los responsables de los comercios estatales a «molestarse cuando las cosas se hacen mal», así como a sensibilizarse con los problemas de los ciudadanos.
No es esta la primera vez que un informe gubernamental del régimen cubano revela resultados deficientes o prácticas irregulares en los establecimientos estatales.
Además del sector estatal, que continúa siendo mayoritario en Cuba, existe algo más de medio millón de personas que ejercen por cuenta propia sus negocios en varias actividades autorizadas, desde el alquiler de viviendas hasta peluquerías, restaurantes y otros servicios especializados.
La práctica privada vinculada a la gastronomía y los servicios, contraria a la del estado, ha despuntado en la Isla con éxito, a pesar de las limitaciones en las operaciones y en la adquisición de los recursos necesarios para su desarrollo, pero ofrece salarios en CUC, la moneda cubana equivalente al dólar, que asegura a sus empleados un ingreso muy por encima del poder adquisitivo promedio del resto de los cubanos.
FUENTE: Con información de Diario de Cuba
