Chimbala: Voz del Pueblo, Ritmo del Barrio y Orgullo Dominicano
En el corazón vibrante de Santo Domingo, donde el bullicio de la calle convive con los sueños de miles de jóvenes que encuentran en la música un camino hacia la esperanza, nació un 18 de mayo de 1989 Leury José Tejeda Brito, hoy conocido en todo el continente como Chimbala. Su historia no es solo la de un artista que ha sabido conquistar las listas de popularidad; es también la de un hombre que ha elevado un género marginado, el dembow, hasta convertirlo en emblema cultural, en fenómeno global y en un grito de resistencia social.

De la Marginalidad al Mainstream
Chimbala ha sido identificado por Billboard como uno de los principales intérpretes de dembow en América Latina. Este reconocimiento no se otorga a la ligera. El dembow, un ritmo cadencioso, rápido y crudo, surgido de los barrios populares de República Dominicana, fue durante años estigmatizado como una expresión vulgar y sin futuro. Pero artistas como Chimbala han logrado transformarlo en una herramienta de visibilidad y empoderamiento para las clases populares.
Su ascenso a la fama comenzó con pasos pequeños pero firmes. En 2012, con temas como “Tu ere un loco” y “Cuenta conmigo”, junto a figuras del underground como Pablo Piddy y Toxic Crow, Chimbala comenzó a ser escuchado en las calles. No eran canciones que llegaban a los grandes estudios ni a las emisoras de prestigio, pero sí tocaban el alma de quienes lo oían desde un colmado o en un motoconcho con el radio a todo volumen.
Las Batallas del Micrófono
En 2014, Chimbala no solo consolidó su presencia en la escena local, sino que demostró su disposición a enfrentar desafíos líricos y personales. El lanzamiento de “Tú no corre a na”, una respuesta directa a una canción del también famoso El Alfa, marcó un punto de inflexión. Fue más que una simple tiradera: representó el uso de la música como una plataforma de defensa, de afirmación de identidad y de dignidad. En un entorno donde la música urbana muchas veces es percibida como una competencia de egos, Chimbala defendía su espacio con inteligencia y ritmo.
Tras un período de relativa calma, 2016 marcaría su verdadero regreso con “Tamo Burlao”, en colaboración con El Fother. Esta canción, lanzada el 11 de octubre, superó los siete millones de visualizaciones en poco tiempo y se convirtió en un himno urbano. Para el propio Chimbala, este año fue decisivo. En sus palabras: “Pegué varias canciones, hice videoclips, recorrí países, y me mantuve en el gusto del público. Fue un año de siembra”.
El Éxito Internacional y la Censura Nacional
El salto internacional vino con “Maniquí”, estrenado el 18 de mayo de 2018. Este tema, cargado de ritmo y acompañado de un video coreográfico producido por Crea Fama Inc., se volvió viral. Desde Miami hasta España, Italia y otros puntos de Europa, la canción posicionó a Chimbala como embajador del dembow. Pero el éxito no llegó sin controversia. Ese mismo año, la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía de República Dominicana prohibió la difusión del tema en las radios, acusándolo de tener contenido “obsceno”. La medida generó un debate sobre la censura, la moralidad y los límites del arte en una sociedad democrática.
Chimbala respondió con madurez: modificó las letras, logró que la canción regresara a la programación radial, y dejó claro que el arte no debe censurarse, sino dialogarse. Este episodio lo colocó en el centro de una conversación más amplia: ¿puede la música urbana ser compatible con los valores tradicionales? ¿Qué papel juega la censura en sociedades donde el arte es la única voz que tienen los sectores excluidos?
La Reinversión Constante
Lejos de estancarse, Chimbala continuó evolucionando. En enero de 2019, lanzó “Colombiana”, bajo el sello La Para Records del reguetonero Mozart La Para. Ese mismo mes estrenó “El Pito Remix Internacional” y se embarcó en una gira por clubes nocturnos, reafirmando su compromiso con el contacto directo con el público.
En 2021, consolidó su posición con “Loco”, una colaboración con Justin Quiles y el icónico dúo Zion & Lennox. Este tema no solo alcanzó el #1 en la lista Latin Airplay de Billboard, sino que fue certificado triple platino por la RIAA en EE. UU. y oro en España e Italia. Fue también número uno en Los 40 Principales de España. Con esto, Chimbala demostró que no solo sabe crear hits, sino que puede hacerlo a nivel global.
En 2022, se presentó en el escenario de Premio Lo Nuestro junto a Natti Natasha y El Alfa con el tema “Wow BB”. Estrenada durante la gala, la canción recibió certificación de platino por la RIAA. Más tarde, con su tema “Feliz”, alcanzó el #1 en Monitor Latino, replicando el éxito en 2023 con “Déjate ver”.
Estas cifras son impresionantes, pero lo realmente admirable es cómo Chimbala ha utilizado su plataforma para mostrar otra cara de la República Dominicana: la del joven de barrio, el del esfuerzo propio, el que se convierte en empresario de sí mismo sin perder su autenticidad.
Más Allá del Ritmo: Un Fenómeno Social
Chimbala no es solo un cantante. Es una figura social. Su música refleja las alegrías, angustias y esperanzas de una juventud que ha sido históricamente ignorada. Sus letras —por muy bailables que sean— están cargadas de elementos culturales, códigos urbanos y formas de resistencia simbólica que configuran una narrativa alternativa a los discursos oficiales.
Además, es un puente entre generaciones. Mientras los más jóvenes lo ven como un ídolo moderno, los mayores, aunque escépticos en un inicio, han aprendido a reconocer su capacidad para transformar el arte urbano en una industria. En un país donde muchos jóvenes enfrentan pobreza, desempleo y falta de oportunidades, la figura de Chimbala representa una alternativa concreta: el arte como salvación.
Política, Poder y Visibilidad
Aunque Chimbala no se define como un artista político, su sola existencia lo convierte en una figura de poder cultural. Ha hecho visible lo invisible, ha dado voz a quienes no la tenían, y ha hecho del dembow —antes considerado “música de callejón”— un producto cultural con valor artístico y económico.
Su éxito ha generado un replanteamiento en las élites culturales y políticas de República Dominicana, obligándolas a reconocer un fenómeno que ya no puede ser ignorado ni reprimido. La censura de “Maniquí” fue un acto simbólico de resistencia institucional ante una nueva ola cultural que exigía lugar. Pero Chimbala, sin confrontaciones agresivas, demostró que se puede ser disruptivo y al mismo tiempo conciliador.
Hoy, su música suena en estadios, en estaciones de radio, en Spotify y en las calles. Y lo más importante: ha dejado de ser solamente “música del barrio” para convertirse en patrimonio popular.
Un Legado en Construcción
Lejos de contentarse con los laureles, Chimbala sigue activo, explorando nuevos sonidos y colaborando con artistas internacionales como el colombiano Kamm. Su capacidad para reinventarse y su disposición a trabajar incansablemente lo posicionan no solo como uno de los grandes exponentes del dembow, sino como un artista con visión empresarial y compromiso cultural.
El futuro de Chimbala parece tan prometedor como su presente. Si sigue por este camino —combinando arte, estrategia y conciencia— no solo consolidará su legado musical, sino que también podría convertirse en un referente más amplio, quizás incluso político, de representación de los sectores populares.
En tiempos de cambios acelerados, de crisis de identidad y de lucha por el reconocimiento cultural, Chimbala emerge como una figura compleja, poderosa y profundamente necesaria. Representa a una generación que no pidió permiso para expresarse, que asumió su identidad sin complejos y que, a ritmo de dembow, exige ser escuchada.
Desde las humildes calles de Santo Domingo hasta los escenarios internacionales, Chimbala no ha dejado de ser el mismo: un joven que creyó en su talento y que, con cada beat, sigue escribiendo la historia de un pueblo que ya no está dispuesto a quedarse callado. Recientemente lanzó el tema «Abusadora» en todas las plataformas digitales y resultó ganador en la categoría de mejor artista urbano en los Premios Soberano 2025.
FACEBOOK: Chimbala
INSTAGRAM: @chimbalaofficial
MANAGER: Ulloa Productions
INSTAGRAM: @ulloaproductions
SELLO DISCOGRAFICO: ONErpm
INSTAGRAM: @onerpm
onerpm.com
DISEÑO COVER: León Fernández™
INSTAGRAM: @leonfernandezoficial
COORDINACION: José Ferrer / Grupo LEFERAS™
INSTAGRAM: @grupoleferas_





