La catástrofe obligó a evacuar a 3.271 personas y dejó 1,7 millones afectados, por lo que el presidente de Guatemala, Jimmy Morales decretó el estado de calamidad pública en tres de los 22 departamentos del país
Las autoridades de protección civil de Guatemala elevaron a 65 la cantidad de personas fallecidas por la erupción del Volcán de Fuego, situado a unos 50 kilómetros de la capital de Guatemala.
El portavoz de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, David de León, sostuvo que se mantiene el dato de 46 personas heridas, sin embargo aumentó la cantidad de albergadas a 1.877, en los distintos centros ubicados en los departamentos más afectados: Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango.
Esos tres departamento fueron declarados en Estado de Calamidad por el Organismo Legislativo, lo que permitirá al Gobierno central realizar labores de rescate y recuperación de la zona afectada.
La medida permitirá restablecer la infraestructura y servicios escenciales y al Ejecutivo hacer uso de recursos financieros de manera ágil. Además, hoy se suspendieron las clases en los tres departamentos.
La catástrofe obligó a evacuar a 3.271 vecinos de las faldas del coloso que este domingo hizo estallar su cráter y dejó 1,7 millones afectados por la erupción y las cenizas.
El Volcán de Fuego se ubica entre los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, a unos 50 kilómetros al oeste de Ciudad de Guatemala y cerca de la ciudad de Antigua. La erupción fue una de las más potentes registradas en el país en los últimos años, informó el portavoz de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), David de León.
Ejército de Guatemala a través de Reservas Militares de la República y la Unidad Humanitaria y de Rescate, apoya a pobladores afectados por la erupción del Volcán de Fuego en aldea El Rodeo, Escuintla.#365DíasAlServicioDeMiPatria pic.twitter.com/Jg1bAVMb4C
— Ejército Guatemala (@Ejercito_GT) 3 de junio de 2018
Los cuerpos de socorro localizaron este lunes cincos cuerpos completamente quemados. De acuerdo con los bomberos, los cuerpos fueron encontrados debajo de toneladas de ceniza y arena en comunidades del departamento sureño de Escuintla, uno de los más afectados por la actividad que registró el coloso el domingo.
Las aldeas de los alrededores del volcán amanecieron atestadas de ceniza.
Las brigadas de rescate levantan con sus propias manos las láminas de los techos en busca de sobrevivientes y a veces se apoyan con palas.
Junto a los cuerpos también localizaron quemados animales domésticos, entre ellos gallinas.
Una nueva explosión que registró el cono de 3.763 metros de altura este lunes suspendió de forma temporal las labores de búsqueda, explicaron socorristas a emisoras locales.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumen) reportó hoy que el volcán está volviendo a su normalidad, pero advirtió que las barrancas de hasta 80 metros de profundidad están llenas de material volcánico.
Alertó que las lluvias son el principal riesgo porque pueden causar lahares de flujo piroclástico.
Aldeas incomunicadas
La comunidad más afectada fue la aldea El Rodeo, en Escuintla, que quedó arrasada por las masas de lodo y lava que arrojó el volcán, informó el secretario ejecutivo de Conred, Sergio García Cabañas. Además, hay lugares como la aldea La Libertad, en el mismo departamento, en los que fue imposible ingresar por el momento.
«No pudo salir toda la gente, no pudo salir… Yo digo que se quedaron enterrados», expresó Consuelo Hernández, una mujer de unos 40 años que caminaba por instinto, fatigada y cubierta de lodo, tras haber escapado con vida.
«La lava se vino (como una corriente) por todos los lotes (terrenos fraccionados) y (por) la calle», añadió la mujer empapada por la llovizna. Ella y algunos de sus familiares lograron salvarse porque treparon a una ladera cerca del terreno donde habitan.
El canal de noticias Todo Noticias 23 mostró una impactante escena captada en El Rodeo. Un hombre de unos 60 años permanecía sentado, casi sin aliento, cubierto de lodo que se había secado sobre su rostro, cabeza y ropa, lo que le otorgaba a su figura un color cenizo.
