martes, octubre 26, 2021
Home > Mundo > UE y Reino Unido comienzan a negociar el «Brexit»

UE y Reino Unido comienzan a negociar el «Brexit»

Según un artículo del diario «Telegraph», May estaría considerando otorgar amplios derechos a los ciudadanos de la UE incluso tras la salida del país del bloque, como por ejemplo la posibilidad de que ingresen al Reino Unido junto a cónyuges de países extra comunitarios

Llega la hora de la verdad: la Unión Europea y Reino Unido comienzan este lunes a negociar las condiciones que regularán el abandono de ese país del bloque comunitario, siguiendo el calendario previsto pese a los retrasos en la formación del Gobierno británico tras las elecciones del 8 de junio.

Según estipulan los plazos, las negociaciones tendrán que estar terminadas en marzo de 2019, dos años después de la solicitud formal de abandono del bloque. El desafío es enorme pues nada garantiza que prosperen y que Reino Unido pueda llevar a cabo un «Brexit» ordenado y regulado.

La UE, que estará representada por una delegación encabezada por Michel Barnier, pretende negociar en primer lugar garantías para los ciudadanos europeos residentes en Reino Unido, la factura que Londres tendrá que pagar tras más de 40 años de pertenencia al grupo, así como la futura frontera entre Irlanda del Norte e Irlanda.

Sin embargo, Reino Unido quiere negociar inmediatamente sobre la configuración de las relaciones futuras y un ambicioso acuerdo de libre comercio con el bloque, ante el deseo de la primera ministra Theresa May de sacar al país del mercado común europeo y la unión aduanera.

Tras meses que apuntaban un duro enfrentamiento, desde la semana anterior a los comicios adelantados en Reino Unido algunos hablan sin embargo de una posible suavización de la postura del país, que estará representado por una delegación con el ministro para el «Brexit», David Davis, a la cabeza.

Según un artículo del diario «Telegraph», May estaría considerando otorgar amplios derechos a los ciudadanos de la UE incluso tras la salida del país del bloque, como por ejemplo la posibilidad de que ingresen al Reino Unido junto a cónyuges de países extra comunitarios.

En las negociaciones están en juego 3,2 millones los derechos de 3,2 millones de ciudadanos de la UE en el Reino Unido y de otros 1,2 millones de británicos que viven en el continente. Las conversaciones se esperan muy complejas -tendrán que abordarse unas 21.000 regulaciones y leyes de la UE, según la web «Politico»- y también inciertas, ya que la legislación europea sólo regula el marco general de un caso como éste en su artículo 50, pero sin entrar en detalles.

Las negociaciones arrancan un poco antes de que se cumpla un año del referéndum en el que los británicos decidieron, por un ajustado margen, abandonar la UE. Desde ese momento, la decisión marcó el desarrollo de la política interna del país, que cambió de primer ministro y acudió a las urnas en unos comicios adelantados motivados por el «Brexit».

Tras la dimisión del primer ministro David Cameron tras la consulta popular, May asumió las riendas del país y reestructuró el Gobierno, puso formalmente en marcha el proceso del «Brexit», anunció un «Brexit duro» -con la salida del país del mercado común, de la unión aduanera y también del Tribunal de Justicia de la UE- y finalmente convocó elecciones para ampliar su apoyo ante el inicio de las negociaciones.

Sin embargo, la estrategia no le salió como esperaba y perdió la mayoría absoluta de su partido en el Parlamento, por lo que ahora negocia la formación de un Gobierno en minoría con el ultraconservador Partido Democrático Unionista (DUP) que parece cada vez más difícil.

Entre otras cosas por la espinosa cuestión de la nueva frontera entre Irlanda del Norte, que como parte de Reino Unido dejaría de formar parte de la UE, y la República de Irlanda, que seguirá constituyendo territorio comunitario. Ello podría dificultar el comercio y además, el establecimiento de una frontera con controles posiblemente no gustará a muchos norirlandeses traumatizados por el conflicto de Irlanda del Norte.

Y mientras Reino Unido intenta poner orden en casa y cerrar filas internas, la Unión Europea (UE) parece tener las cosas claras. En una cumbre el pasado 29 de abril los jefes de Estado y Gobierno acordaron su postura negociadora y el 22 de mayo aseguró estar lista para empezar.

Días después, publicó sus exigencias clave para el acuerdo económico y los derechos de los ciudadanos, sin concretar una cifra concreta. Sin embargo, sus cálculos incluyen el periodo tras la salida del país del bloque, algo que previsiblemente será muy criticado por los defensores del «Brexit». Los expertos creen que Bruselas pedirá a Londres hasta 60.000 millones de euros en concepto de obligaciones asumidas por el país.

Los plazos de las negociaciones están muy calculados y al final, el acuerdo tendrá que ser aprobado por el Parlamento y el Consejo Europeos, además del Parlamento británico.

Eso, claro está, si lo hay, porque la mayor incógnita sigue siendo si las negociaciones que se abren el lunes concluirán con o sin acuerdo. La propia May advirtió en enero que prefiere una salida sin acuerdo a un mal trato para los intereses de su país. Sin embargo, tras la pérdida de apoyos internos en los últimos comicios, quizá tenga que mostrarse un poco más transigente.

FUENTE: dpa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *